COSA JUZGADA PENAL: “EFECTO” CIVIL


 

RECURSO DE APELACIÓN – RECHAZO – Accidente automovilístico – CULPA - Determinación – SENTENCIA PENAL – ART. 1102 CC – COSA JUZGADA PENAL – AUTORIDAD – Imperatividad – Fijación del hecho principal – Participación – Nexo causal – Circunstancias de tiempo y lugar – SEDE CIVIL: INDISCUTIBILIDAD – COSA JUZGADA CIVIL

 

HECHOS

La Excma. Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Minas y Laboral Nº 2 de la Primera Circunscripción, rechazó el recurso de apelación deducido contra la sentencia de Primera Instancia que no admitió la demanda por considerar que el accidente de tránsito acaecido entre un camión y un ómnibus, había resultado de la responsabilidad exclusiva del conductor del camión, eximiendo de la pretensión resarcitoria a la empresa de colectivos y a su aseguradora. En la resolución, se había dado fundamental importancia al antecedente conformado por la sentencia penal en la cual se habían fijado las circunstancias objetivas y subjetivas del hecho. Es más, el planteo relativo a la concurrencia de culpa del conductor del ómnibus había sido rechazado en el juicio criminal y la Alzada consideró que no podía ser controvertido en el proceso civil.

                                                                      

 

SUMARIO

1.- La influencia de la sentencia penal condenatoria… en la resolución civil está consagrada en el art. 1102 del CC. La cuestión se vincula con el principio de la autoridad de la cosa juzgada que siendo una consecuencia de la sentencia firme, tiene como efecto natural, constituir un acto obligatorio e imperativo, es decir, provisto de aptitud para ser acatado por las partes peticionarias y respetados por los terceros ajenos al proceso en el cual se dictó (Cfr. Palacio Derecho Procesal Civil T° V pag. 491, Couture Eduardo “Fundamentos del derecho procesal  civil “pag. 327). Del voto de la Dra. Gloria Olga Sosa Lago de Tarazi

2.- Cuando el art. 1102 del CC utiliza la expresión “contestar” ha querido significar que, en la sentencia civil no se podrá discutir ni desconocer la existencia del hecho principal constitutivo del delito ni la culpa del condenado. Por lo tanto, estos aspectos fijados en la resolución jurisdiccional dictada en sede penal no pueden ser cuestionados en la instancia civil. Del voto de la Dra. Gloria Olga Sosa Lago de Tarazi

3.- Para el ámbito de aplicación del art. 1102 del CC la sentencia penal condenatoria hace cosa juzgada en lo civil en cuanto establezca la existencial material del hecho, la participación del acusado en ese hecho y de esta manera, el nexo causal (y de imputación) entre el resultado y el comportamiento del autor, la calificación jurídico penal del hecho, la antijuricidad del mismo, la imputabilidad del autor y su culpabilidad (Cfr. Trigo Represas- Lopez Mesa “Tratado de la Responsabilidad Civil” T° IV pag. 651). El decisorio penal también prejuzga sobre las circunstancias de tiempo y lugar de realización del ilícito. En cuanto a la culpa del condenado significa que en el proceso civil el juez no puede apartarse de la calificación de “culpable” que hiciera la sentencia penal. Del voto de la Dra. Gloria Olga Sosa Lago de Tarazi

4.- Si bien en principio, ello –ref. aplicación 1102 del CC-… no importa contradicción alguna con la posibilidad de analizar en sede civil, la concurrencia de culpas, es evidente que ese análisis posterior no puede entrar en contradicción lógica con lo que se tuvo por probado en sede penal como circunstancias esenciales del  hecho principal que fundaron la decisión de pronunciar una condena. La indiscutibilidad en sede civil del fallo condenatorio dictado en sede penal alcanza no solo la existencia del ilícito y condena de su autor, sino también las características y contornos fácticos que conciernen a las circunstancias que rodean el ilícito. Del voto de la Dra. Gloria Olga Sosa Lago de Tarazi

5.- Si en sede penal se ha resuelto en sentencia definitiva que el hecho principal se ha producido de una determinada manera y se precisan las circunstancias fácticas que rodean el hecho principal que constituye el delito, esa sentencia tiene alcance de cosa juzgada en sede civil, no pudiendo la sentencia civil afirmar que el hecho ocurrió de manera distinta a lo que se resolvió en el fuero penal. Del voto de la Dra. Gloria Olga Sosa Lago de Tarazi

6.- No cabe alegar la concurrencia de culpas en sede civil, si la misma fue descartada en sede penal… (Cfr. Daray Hernán “Derechos de daños en accidentes de tránsito” T° 2 pags 351 y sigts, Trigo Represas Felix-Compagnucci de Caso Ruben “Responsabilidad Civil por accidentes de automotores” T° 2 pág. 632). Del voto de la Dra. Gloria Olga Sosa Lago de Tarazi

 

 

CCCMyL Nº2 SL - R.L. CIVIL N° 9/08

“FERNÁNDEZ DE QUIROGA DORA ALICIA C/ EMPRESA AUTOTRANSPORTE SAN JUAN- MAR DEL PLATA S.A. Y OTRO- DAÑOS Y PERJUICIOS”- Expte N°: 6-F-2000.

Fecha: 30/09/08.-

 

En la Ciudad de San Luis, a treinta  días del mes de Setiembre de dos mil ocho, reunidos en su Sala de Acuerdos los Señores Magistrados de la EXCMA. CAMARA DE APELACIONES EN LO CIVIL, COMERCIAL, MINAS Y LABORAL N° 2 DE LA PRIMERA CIRCUNSCRIPCION JUDICIAL DE LA PROVINCIA, DRA. GLORIA OLGA SOSA LAGO DE TARAZI y DR. CARLOS GUILLERMO MAQUEDA, no interviniendo la DRA. AMANDA ESTHER ETCHEVERRY por encontrarse en uso de licencia, fueron traídos para dictar sentencia los autos caratulados: “FERNÁNDEZ DE QUIROGA DORA ALICIA C/ EMPRESA AUTOTRANSPORTE SAN JUAN MAR DEL PLATA S.A. Y OTRO-DAÑOS Y PERJUICIOS”-  Practicada la desinsaculación que determina el artículo ciento veinte de la ley dos mil seiscientos cuarenta y dos y el artículo doscientos sesenta y ocho del Código Procesal Civil de la Provincia resultó de ello que los Señores Magistrados debían votar en el siguiente orden: 1°) DRA. GLORIA OLGA SOSA LAGO DE TARAZI, 2°) DR. CARLOS GUILLERMO MAQUEDA y 3°) DRA. AMANDA ESTHER ETCHEVERRY.-

            Estudiados los presentes autos la Excma. Cámara se planteó las siguientes cuestiones a resolver:

 

PRIMERA CUESTION: ¿Es justa la sentencia apelada?

SEGUNDA CUESTION: ¿Que pronunciamiento corresponde dictar en definitiva?

 

A LA PRIMERA CUESTION LA DRA. GLORIA OLGA SOSA LAGO DE TARAZI DIJO: I) Contra la sentencia de fs. 322/328 se alza la parte actora a fs. 329 esgrimiendo sus quejas a fs. 349/353.-

            A tenor del memorial recursivo surge que la recurrente cuestiona la conclusión a la que arriba la a-quo cuando afirma que el hecho dañoso se produjo por el acto de un tercero, el conductor del camión y que corresponde eximir de responsabilidad  al chofer del ómnibus quien no pudo evitar ser embestido por el camión a pesar de haber realizado cambio de luces como advertencia del zigzagueo de aquél. Sostiene que dicha afirmación luce apartada de las constancias probatorias, especialmente las testimoniales rendidas en sede policial y judicial en la causa penal que individualiza el decisorio apelado. En definitiva sostiene que el conductor del ómnibus actuó con imprudencia manifiesta por lo que no se lo puede eximir de responsabilidad en el evento dañoso, citando en apoyo de su afirmación lo resuelto por la Cámara de Apelaciones en lo Civil N° 1 de esta ciudad en los autos “Varela Guillermo Eduardo y Morfini Rosa Catalina c/ Empresa Autotransporte San Juan- mar del Plata y Otro- Daños y perjuicios, R.L. Civil N° 1 / 2007.-

            Se agravia en segundo término por cuanto la a-quo le otorga fuerza probatoria a la prueba pericial física pese a encontrarse desvirtuada por las declaraciones testimoniales rendidas en la causa penal aludida.-

            Se agravia en tercer término por cuanto la a-quo omite considerar la responsabilidad del transportista en relación a la obligación de seguridad que asume en los términos del art. 184 del Cgo. de Comercio.-

            Se agravia finalmente por cuanto la a-quo aplica erróneamente el derecho puesto que ha quedado probado que el hecho dañoso ha sido causado por culpa del tercero (chofer del camión) en concurrencia con culpa del demandado (chofer del ómnibus) no resultando aplicable la eximente de responsabilidad prevista en el art. 184 del Cgo. de Comercio .-

            II) Que conforme surge del decisorio recurrido, la a-quo rechazó la demanda por considerar que el accidente de tránsito acaecido con fecha 19 de marzo de 1999 en la Ruta Nacional N° 7 entre un camión conducido por el Sr. Gerardo Bernabé Moyano y el ómnibus de la Empresa Autotransporte San Juan Mar del Plata, obedeció a la responsabilidad exclusiva del conductor del camión, eximiendo de la pretensión resarcitoria a la mencionada empresa y a su aseguradora otorgándole especial trascendencia  a los fines de dilucidar la cuestión la sentencia penal recaída en los autos “Moyano Gerardo Bernabé- Homicidio simple y lesiones graves – Expte N° 7/2001.-

            La apelante solicita se haga mérito de los resuelto por la Alzada en  autos “Varela Guillermo Eduardo y Morfini Rosa Catalina c/ Autotransporte San Juan- Mar del Plata y Otro- Daños y Perjuicios (R.L. Civil N° 1/07) según voto que hace mayoría de fundamentación en la sentencia de la Cámara de Apelaciones en lo Civil N° 1 de esta ciudad.-

            En consecuencia ponderando que se trata del mismo e idéntico hecho dañoso y similar situación fáctica y jurídica en lo esencial, planteada en el caso de autos con la resuelta en segunda instancia en el citado precedente de la Cámara  de Apelación Civil N° 1 in re R.L. Civil N° 1/07 se impone determinar si en la caso de autos, la sentencia penal condenatoria precedentemente individualizada tiene influencia sobre la sentencia civil en los términos del art. 1102 del C.C. o si por el contrario, ello no impide valorar en sede civil, si la culpa no fue exclusiva del condenado en sede penal y por ende, la concurrencia de culpas.-

            Un examen de la mencionado cuestión, lleva a la suscripta a compartir los fundamentos y conclusiones a las que arriba la Sra. Magistrada Dra. Beatriz Tardieu de Quiroga, en minoría, en la citada causa R.L. Civil N° 1/07 que a continuación de transcriben “En el expte penal caratulado “Moyano Gerardo Bernabé- Homicidio Culposo (Quíntuple) y Lesiones Culposas- N° 240/99 la Excma. Cámara del Crimen lo condena (veredicto de fs. 306/361- sentencia de fs. 362/387) a sufrir la pena de ocho años y seis meses de prisión e inhabilitación especial para conducir por diez años como autor penalmente responsable de Homicidio Simple con Dolo Eventual ( 5 hechos) y lesiones graves (1 hecho)”. Dijo además  la mencionada magistrada que “Al momento de formular alegatos (fs. 369 vta) la defensa sostuvo el carácter culposo y la existencia de culpa concurrente del conductor del colectivo donde iban las víctimas.....” agregando que “ Hay que ver el caso de las culpas concurrentes...”, “ los pasajeros no notaron ninguna maniobra del chofer del colectivo para evitar el accidente”. “Anteriormente sobrepaso una línea de vehículos que estaban parados por otro accidente”. “Si el se hubiera tirado a la banquina hubiera evitado el accidente”. Continúa afirmando la Dra. Tardieu de Quiroga en su disidencia que  “el voto del Dr. Domingo Flores al que adhiere el Dr. Salomón, al tratar la primera cuestión, contempla el planteo de la defensa y dice”: “De la prueba colectada resulta pues absolutamente probado que el día del hecho Moyano  conducía ebrio zigzagueando por la ruta, realizando estas maniobras con total desaprensión en una ruta caracterizada por el gran movimiento de vehículos de todo tipo, conducía con total irresponsabilidad y con desprecio manifiesto por los bienes y personas que en tal ruta circulaban”. “Se ha pretendido por la defensa atribuir responsabilidad en el hecho al conductor del ómnibus lo que de ninguna manera tiene soporte probatorio alguno”. “En efecto del testimonio de Prudencio Reynaldo Benjamín Marcos resulta  que el viaje iba normal, que en el momento previo no notó que hubiera una maniobra, que conforme lo aseverado en su declaración judicial el ómnibus no iba más de 80Km por hora”. “En igual sentido, el pasajero del ómnibus Eduardo César Gregorat manifiesta que la velocidad era la normal de viaje a 80 o 90 Km por hora”. “Corroboran los dichos de los testigos precedentemente citados Carlos Hugo Racca el cual cumplía funciones de conductas- guarda el cual manifiesta que la velocidad era normal, que la velocidad que pueden llegar no era más de 90 km por hora”. “Es decir ningún tipo de responsabilidad en el hecho puede caber en el conductor del ómnibus que como se ha dicho, circulaba normalmente a una velocidad ordenada y prudente”. “El ómnibus conforme se ha demostrado con las fotografías reconocidas y planimetrías adjuntas se conducía por su propio carril”. Es la invasión al carril contrario por parte del camionero el que produce el tremendo impacto con las tremendas consecuencias que han resultado acreditadas”. “Debe afirmarse que inmediatamente de cruzarse las cabinas del camión y del ómnibus es cuando Moyano invade el carril por el que circulaba el ómnibus impactando al mismo en su lateral izquierdo, esto se ve reflejado absolutamente en las fotografías reconocidas citadas precedentemente”. “El golpe detrás del conductor del ómnibus sorprende a éste, realizando una difícil maniobra para poder equilibrar al ómnibus conforme lo ha señalado Carlos Hugo Racca y evitar que el mismo volcara”. Sostiene asimismo la Dra. Tardieu de Quiroga en su disidencia aludida que “las expresiones del voto que hace mayoría de fundamentación en la sentencia penal.... según las cuales el conductor del ómnibus no tiene ningún tipo de responsabilidad en el evento dañoso, no pueden ser contestadas en el proceso civil estableciendo una culpa concurrente, tema planteado y rechazado en el juicio criminal”. “La existencia del hecho principal a que alude el art. 1102 C.Civil incluye el nexo causal entre el resultado y el comportamiento del actor (Cesamo José Daniel Cuestiones de Prejudicialidad Penal pag. 55 Ed. Alveroni-2001) nexo que en el hecho de autos, la sentencia penal estableció que se daba únicamente con Moyano y no con el conductor del colectivo”. “Tanto en la órbita del art. 1113 del Código Civil como la del art. 184 del Cód. de Comercio aplicable al contrato de transporte terrestre de personas (Conf. Alterini- Ámeal-López Cabana, D. De las Obligaciones pags. 806/807 Abeledo-Perrot 2003) se prevé como eximente la prueba de que el accidente provino de la culpa de un tercero por quien no se tiene la obligación de responder o por quien “la empresa no sea civilmente responsable”. “La sentencia penal atribuye exclusivamente la responsabilidad a dolo de Moyano tercero por quien los accionados no tiene obligación de responder”.-

            Conforme he señalado ut-supra comparte la suscripta los fundamentos y conclusiones a las que arriba, en minoría, la Dra. Beatriz Tardieu de Quiroga en R.L. Civil N° 1/07 que han sido transcriptos precedentemente.-

            Ello es así por cuanto la influencia de la sentencia penal condenatoria, tal como aconteció en la referida causa penal, en la resolución civil está consagrada en el art. 1102 del C.C.. La cuestión se vincula con el principio de la autoridad de la cosa juzgada que siendo una consecuencia de la sentencia firme, tiene como efecto natural, constituir un acto obligatorio e imperativo, es decir, provisto de aptitud para ser acatado por las partes peticionarias y respetados por los terceros ajenos al proceso en el cual se dictó (Cfr. Palacio Derecho Procesal Civil T° V pag. 491, Couture Eduardo “Fundamentos del derecho procesal  civil “pag. 327).-

            El art. 1102 del C.C. dispone que “Después de la condenación del acusado en el juicio criminal no se podrá contestar en el juicio civil la existencia del hecho principal que constituye el delito ni impugnar la culpa del condenado”.-

            Cuando la mencionada norma legal utiliza la expresión “contestar” ha querido significar que, en la sentencia civil no se podrá discutir ni desconocer la existencia del hecho principal constitutivo del delito ni la culpa del condenado.-

            Por lo tanto, estos aspectos fijados en la resolución jurisdiccional dictada en sede penal no pueden ser cuestionados en la instancia civil. Siempre para el ámbito de aplicación del art. 1102 del C.C. la sentencia penal condenatoria hace cosa juzgada en lo civil en cuanto establezca la existencial material del hecho, la participación del acusado en ese hecho y de esta manera, el nexo causal ( y de imputación) entre el resultado y el comportamiento del autor, la calificación jurídico penal del hecho, la antijuricidad del mismo, la imputabilidad del autor y su culpabilidad (Cfr. Trigo Represas- Lopez Mesa “Tratado de la Responsabilidad Civil” T° IV pag. 651). El decisorio penal también prejuzga sobre las circunstancias de tiempo y lugar de realización del ilícito. En cuanto a la culpa del condenado significa que en el proceso civil el juez no puede apartarse de la calificación de “culpable” que hiciera la sentencia penal.

            Si bien en principio, ello no implica que no pueda alegarse en sede civil la concurrencia de culpas desde que la imposibilidad de revisar la culpa del autor del hecho determinada en la condena criminal, no importa contradicción alguna con la posibilidad de analizar en sede civil, la concurrencia de culpas, es evidente que ese análisis posterior no puede entrar en contradicción lógica con lo que se tuvo por probado en sede penal como circunstancias esenciales del  hecho principal que fundaron la decisión de pronunciar una condena. La indiscutibilidad en sede civil del fallo condenatorio dictado en sede penal alcanza no solo la existencia del ilícito y condena de su autor, sino también las características y contornos fácticos que conciernen a las circunstancias que rodean el ilícito. Es decir que si en sede penal se ha resuelto en sentencia definitiva que el hecho principal se ha producido de una determinada manera y se precisan las circunstancias fácticas que rodean el hecho principal que constituye el delito, esa sentencia tiene alcance de cosa juzgada en sede civil, no pudiendo la sentencia civil afirmar que el hecho ocurrió de manera distinta a lo que se resolvió en el fuero penal. Además, no cabe alegar la concurrencia de culpas en sede civil, si la misma fue descartada en sede penal, tal como aconteció en el caso sub-examen (Cfr. Daray Hernán “Derechos de daños en accidentes de tránsito” T° 2 pags 351 y sigts, Trigo Represas Felix-Compagnucci de Caso Ruben “Responsabilidad Civil por accidentes de automotores” T° 2 pag. 632).-

            En consecuencia si la sentencia penal condenatoria expresamente estableció que “el conductor del ómnibus no tenía ningún tipo de responsabilidad en el evento dañoso” ello no puede ser controvertido en el proceso civil “... estableciendo una culpa concurrente, tema planteado y rechazado en el juicio criminal” (Cfr. Voto en minoría en R.L. Civil N° 1/07 de la Cámara Civil N° 1 de esta Ciudad).-

            Lo señalado determina el rechazo de la pretensión recursica.-

 

            Por ello a la PRIMERA CUESTION VOTO por la AFIRMATIVA.-

A ESTA MISMA PRIMERA CUESTION EL DR. CARLOS GUILLERMO MAQUEDA DIJO: Que compartiendo las razones y fundamentos dados por la Dra. Gloria Olga Sosa Lago de Tarazi, vota en igual sentido que ésta.-

A LA SEGUNDA CUESTION LA DRA. GLORIA OLGA SOSA LAGO DE TARAZI DIJO:         Conforme he votado la cuestión anterior corresponde I) Rechazar el recurso de apelación deducido a fs. 329, confirmándose el decisorio recurrido. II) Imponer las costas de la Alzada a la parte vencida. Así lo voto.-

 

A ESTA MISMA SEGUNDA CUESTION EL DR. CARLOS GUILLERMO MAQUEDA DIJO: Que compartiendo las razones y fundamentos dados por la Dra. Gloria Olga Sosa Lago de Tarazi, vota en igual sentido que ésta.-

 

            Con lo que se dio por terminado el acto disponiendo la sentencia que va a continuación. Firman los Señores Magistrados por ante mí que doy fe.-

 

FDO. DRES. GLORIA O. SOSA LAGO DE TARAZI Y CARLOS GUILLERMO MAQUEDA. SRIA. DRA. CORINA I. STAGNITTA DE GARRAZA

 

SAN LUIS, Treinta de Setiembre de dos mil ocho.-

Y VISTOS: En mérito al resultado obtenido en la votación que antecede SE RESUELVE:  I) Rechazar el recurso de apelación deducido a fs. 329, confirmándose el decisorio recurrido. II) Imponer las costas de la Alzada a la parte vencida.

Se hace constar que la presente resolución sale con dos firmas por encontrarse la Dra. Amanda Esther Etcheverry en uso de licencia.-

            REGISTRESE, NOTIFIQUESE Y OPORTUNAMENTE BAJEN.-

FDO. DRES. GLORIA O. SOSA LAGO DE TARAZI Y CARLOS GUILLERMO MAQUEDA. SRIA. DRA. CORINA I. STAGNITTA DE GARRAZA